Debes tomar suplementos... si lo que buscas es perder dinero.

Muy bonita mañana de este viernes 8 de agosto de 2025, y muchas gracias a todos quienes están presentes para leer un poco acerca de la suplementación.
El título de este artículo, como ya lo vieron, es sugestivo. La idea central que buscamos promover es que no necesitas tomar suplementación alimenticia si eres una persona normal que mantiene hábitos saludables, o que busca adquirirlos.
Y sí, es correcto. A pesar de que el día de hoy no estés en tu mejor punto de salud y estás buscando llegar a eso, no es necesario que consumas suplementos alimenticios.
Pues bien, vamos a definir lo que "suplemento alimenticio" significa. Según la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), un suplemento alimenticio es un producto cuyo propósito es complementar la dieta normal, consistentes en fuentes concentradas de nutrientes u otras sustancias con efecto nutricional o fisiológico.” En realidad, un suplemento alimenticio no busca directamente aportar salud (lo menciono porque hay tanta gente que promueve los suplementos que ellos mismo venden diciendo que van a curar equis o y griega enfermedades), sino que su propósito es directamente complementar aquellos nutrientes que no alcanzamos a adquirir mediante la alimentación.
Y mucho ojo con lo que voy a decir a continuación. Una dieta variada y balanceada es completamente suficiente para la adquisición de todos los nutrientes necesarios para la adquisición y mantenimiento de la salud en general.
Y si lo estás pensando... ¡Sí!, lo es aunque vayas a inscribirte al gimnasio para levantar pesas, no necesitas más proteínas contenidas en un polvo, porque las puedes adquirir por completo mediante la alimentación.
¿Cuándo sí es necesario el consumo de suplementos? Pues los suplementos claramente existen por necesidades de los seres humanos, nos ayudan a complementar lo que no podemos adquirir de una alimentación cuando ésta es mala, deficiente, pobre, escasa, etc., o bien, a aumentar la cantidad de un nutriente específico si una condición clinica nos lo indica. Necesitamos suplementación cuando: tenemos un diagnóstico clínico de una deficiencia de un nutriente, cuando llegamos a la etapa de adulto mayor, cuando tenemos mínima exposición al sol, cuando estamos llevando un embarazo, cuando la alimentación es mal administrada, cuando hay menstruaciones con flujo muy abundante, cuando se siguen dietas de moda no sugeridas por profesionales, cuando tratamos a atletas de alto rendimiento, entre otras cosas.
Con respecto al costo, pues sabemos que los suplementos cada año aumentan de precio, y son aumentos desconmensurados. Si queremos hacer una comparación de precios según lo que te recomiendan a diestra y siniestra al inscribirte a un gimnasio, un suplemento de proteína (~$1.200mxn), un suplemento de creatina (~$600mxn) y un multivitamínico (~$500mxn) suman $2.300mxn y pueden durar aproximadamente un mes, o un poco menos. Y una alimentación balanceada y completa que incluya leguminosas, frutas, verduras, lácteos, cereales y alimentos de origen animal pueden valerte entre $800mxn a $1.300mxn por semana y ya estaríamos cubriendo nuestros requerimientos nutricionales en general. Es decir, al mes estarías tirando a la basura $2.300mxn o más. O bien, mejor dicho, no los estarías tirando a la basura, sino que se los estarías regalando a todos aquellos comercios que dedican sus esfuerzos a vender suplementos a personas que no lo necesitan.
Pero una cosa más, y considero que es la más importante. El consumo de suplementos de forma innecesaria no tiene como efecto adverso una mala economía, sino también efectos adversos en nuestra salud, pues una sobredosificación nutrimental también puede causar enfermedades. Por mencionar algo, la FDA (Food and Drugs Administration) refiere que el consumo inapropiado de suplementos alimenticios puede: causar intoxicación, dañar al hígado o los riñones, interactuar con medicamentos, causar reacciones alérgicas, ocasionar daños intestinales.
Y no solamente eso... ¡Hay algo mucho peor! Por si no lo sabes, los medicamentos y los suplementos tienen muy diferentes regulaciones para lograr salir a la venta en el mercado. ¡Los suplementos no requieren de evidencia científica como sustento para su aprobación de puesta al mercado! A diferencia de los medicamentos, éstos sí deben ser probados y aprobados. Y gracias a esta situación, la misma FDA ha lanzado un reporte en su "FDA Public Notification Database" en el año 2023 donde advierte que se han encontrado más de 800 suplementos adulterados en venta, adulterados con fármacos añadidos no declarados (como esteroides o estimulantes), ingredientes presentes no declarados, mal etiquetado de forma intencional.
Es gracias a todas estas razones que todos debemos ponernos a pensar antes en si en realidad requerimos de tomar un suplemento o no.
La recomendación más fácil y que todos deberíamos seguir es que si tu médico, tu nutriólogo, o tu profesional de la salud de cabecera no te diagnostica una deficiencia, o si no te refiere una suplementación especial por una condición en particular, no los tomes. ¿Cuándo al llegar al gimnasio o a la tienda de suplementos te preguntan tu estado de salud antes de ofrecerte suplementos? Ninguna vez, lo sabemos, ellos no se preocupan por tu salud, ellos no te están vendiendo sus productos para cuidarte, lo están haciendo porque quieren cuidar sus bolsillos.
Y una sugerencia muy personal para todos es que, si al llegar a un gimnasio y tienen una vitrina llena de suplementos, ¡Corre!. Si tu entrenador al conocerte te sugiere tomar un suplemento, ¡Corre!. Si en un club deportivo te ponen como requisito comprar un producto, ¡Corre!
Gracias por leer y por compartir. Los quiero mucho.






